viernes, 24 de enero de 2014

Por favor...

¿Por qué duele?¿Por qué tanto? ¿Por qué a mi? Es tarde... Ya es tarde para mi. Dijiste muchas cosas, me golpearon, me dolieron. Me duelen. Son como dagas; pero decir dagas es poco. Es algo más personal. Es como un pedazo de hielo, hundido, profundo. Tan frio que quema. Me lacera la piel, me descalabra los huesos. Hice mal, tantas veces, hice tantas cosas mal. Pero no quise. Dije tantas cosas erroneas. Pero no quise. Y duelen. Oh, como duelen los errores.

"Jugaste rompiendo las reglas, ahora me toca a mi"

Solamente soy eso, un juego. Solamente es un juego sangriento y sucio. Solamente sería asi de simple, tirarme por la ventana y aterrizar suavemente sobre los picos de la reja. Solamente una ficha, un tablero y muchas palabras. Impregnadas todas en tierra, sal y sangre.

"Jugaste mal tus fichas, fuiste apresurada y torpe"

Lo soy, lo fuí, lo seré. Solamente soy eso. No soy nada, nunca lo fuí, nunca lo seré. Solamente tierra, sal y sangre. Ni la tinta ni las letras, ni el lápiz y el papel me calman. Solamente se prenden fuego, un fuego que no derrite el hielo eterno que me clavaste en el pecho. Este hielo que no se ve, porque solamente lo vemos nosotros. O al menos yo.

"No me vengas con palabras bonitas"

Pero es todo lo que me queda. Dulces palabras, que se las lleva el viento, hasta la orilla del mar. Y se lo tragan las olas. Sueños. Es todo lo que me queda. Es todo lo que soy ahora, porque sin ellos, sería solo una cascara de un ser. Solo tristeza, autodesprecio e indiferencia. Soy solo una máquina que opera en automático. Que simula respuestas, que sonríe al que pasa pero no soy yo. Yo estoy lejos de aqui, perdida entre la miseria y el dolor. Este dolor que no duele.El dolor ya no es dolor. Es un dolor frío y seco. Que no duele, que no se siente más que como un escozor. 

Por favor...

Quiero que se detenga.

Por favor...

Haz que pare.

Por favor...

No más...no más.

Por favor...

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