domingo, 30 de septiembre de 2012

Amor y felicidad

 Personalmente no soy de las personas que hablan todo el día del amor y la felicidad, prefiero temas diferentes, quizás un poco mas fríos. Que conste que yo tengo novio, y siento un amor profundo por él, pero en mi opinión, el amor se expresa por medio de gestos, no de palabras. Aunque bien puede darse el caso de que las palabras sean un gesto, como en el caso de un poema. Yo no escribo poemas románticos, mucho menos felices; pero es por el simple hecho de que no me salen las palabras. Hay canciones  música  películas, series, libros, cuentos, poesías, parodias, videos, muchas cosas sobre el amor, pero nada de eso puede explicar lo que se siente cuando esta una vez dentro de ti.
 Hay muchas clases de amor, entre hermanos o padres, con desconocidos, amigos o parejas. Siendo yo bisexual puedo decir que el amor entre mujeres no tiene nada de malo, así como el amor entre hombres también puede ser todo lo especial y hermoso que tiene cualquier tipo de pareja. Mujeres, hombres, el amor no ve la diferencia. Este es un punto que me gusta destacar,porque el amor para mi significa igualdad.
 La felicidad esta en hacer lo que a cada uno le gusta, está en la música y en los programas de televisión, esta en las personas, hasta las que no conoces en persona pero hablas con ellas por Internet, está en las comidas, en las fiestas, en los pequeños detalles, en los pormenores de la rutina diaria, en los juegos, en todo puede estar la felicidad. A veces puede encontrarse en algo tan simple como un abrazo, o tan pequeño como un caramelo. La felicidad esta en todo.

martes, 4 de septiembre de 2012

Emociones

 Las emociones son imprevisibles, incontrolables. No se las llama ni se las libera, van y vienen a su antojo, son libres. Pueden llegar como un torbellino y envolvernos, llenarnos, hacernos zozobrar. La ira, la tristeza, el amor, el odio, la felicidad, todas son lo mismo, pero a la vez son diferentes. Duelen, sanan, hieren, reparan, hacen muchas cosas, buenas, malas o que nos son indiferentes.
 Hace unos minutos yo era un espiral de enojo y tristeza. Millones de pensamientos llegaron a mi mente, y se fueron antes de que pudiera acostumbrarme ni un poco a ellos. Matar, morir, nacer, golpear, sanar, suicido, homicidio, genocidio, sogas, cuchillos, vendas, sangre, abrazos, lana, tantas cosas. Pero la ira es efímera, lo único que pido cuando estoy en esos momentos es que me dejen llorar sola. Abrazada a mi almohada, que todo lo ve, todo lo oye, todo lo sabe sobre mi. Llorar es desahogar mis penas, sentir como el miedo y la frustración se vuelven líquidos y salen por mis ojos, goteando por mis mejillas, mojando mi amada almohada. Llorar es expresarme, es sentirme yo, es encontrarme conmigo misma. Y cuando ya no me queden emociones que llorar, cuando mis lagrimales queden vacíos, cuando quede seca por dentro, en ese momento sonreiré y el vacío que dejaron esos sentimientos se llenará otra vez con mis emociones cotidianas, con esas que me hacen sentir bien.
 Cuando veas a alguien llorar no trates de detenerlo, deja que se le acaben las emociones malas y cuando termine podrás encontrar una solución a su aflicción.