viernes, 5 de febrero de 2016

UGH bésame



Bésame
Bésame por favor.
Desliza tus labios suavemente sobre los míos.
Acaricia mi boca con la tuya.
Bésame.
Bésame sin reparos.
No me importa prenderme fuego.
Bésame el cuello.
Déjame húmedas marcas hasta las clavículas.
Por favor.
Llena mis manos de besos tenues.
Acompaña los latidos de mi pecho con tus besos.
Besa cada una de mis costillas.
Cuéntalas por mí.
Bésame la frente y deja allí una estrella.
Bésame.
Te lo pido, bésame.
Bésame la piel sobre los huesos.
Y la que está llena de cicatrices.
Bésame los moretones y las heridas.
Limpia la sangre que supura de las fracturas en mi máscara.
Quiero sentirte.
Quiero sentir tus labios en mí.
Necesito tus besos.
Bésame hasta que me pierda.
Hasta que me olvide de todo.
Y solo piense en tus besos.
Bésame.
Bésame hasta morir.
Y también, por qué no,
revíveme con tus besos.
Bésame en secreto, donde nadie nos vea.
Y enróstrale al mundo tus besos.
Que todo el mundo los mire y los cele.
Bésame.
Bésame para saciarme.
Egoístamente quiero tus besos.
Pero dámelos porque quieras.
Y si besas a alguien más,
que no sean los mismos.
No me importa que los beses, pero...
bésales con otros besos distintos a los míos.
Ahora bésame.
Olvídate de todo lo que importa.
Quédate conmigo y bésame.
Recórreme entera con tus besos.
No temas, que no creo que nunca llegue a hartarme de ellos.
Saborea mis aristas y mis bordes suaves.
Porque, ah, te pertenecen.
Porque estoy aquí para tus besos.
Así que,
por favor,
bésame.