sábado, 30 de marzo de 2013

Histeria en propiedad vertical



Fuego
Vuelo, salto y caigo
¿O será al revés?
No se
Solo es un sinsentido
Nada más
Chucherías
Cachivaches
¿Cachetes?
Cheques
Que si y que no
Quena
Quequén
¿Jején?
Margarita
Toda mona,
Toda bonita
Rima
No rima
Rema remando
Nada volando
Vuela soñando
Coco rallado
¿Sentido?
¿Qué es eso?
¿Métrica, rima?
Pim, pam, pum
Me fui y vine
Historias
En propiedad vertical
Sin ton ni son
Solo palabras
Palas
Poleas
Pantuflas
Monedas
¿Pantaletas?
Guacala
Ajo con cebolla
Pan con crema
Col con flor
Sal con cal
Desvaríos
Desvaríos que van
Que vienen
Suben y se pierden
Lobotomía
Rima con
Cacofonía
Algarabía
Tiranía
Fría, mía
Alicate
Con cacahuate
Mantícora
Con agrícola
Funda
Con muda
Cuaderno eterno
Hoja floja
Sábana cantora
Coro de señoras
¿Rima?
¿Para qué?
Solo un montón de palabras
Que suben
Que bajan
Caen y se resbalan
¿O será al revés?
No se
Muero y vivo
Vivo y muero
Oviv y oreum
Oreum y oviv
¿Tal vez?
Si, y no
O tal vez quizás
Tijeras
Telas y patinetas
¿Poema? ¿Dónde?
Aquí no
¿Sentido? ¿Dónde?
Se perdió
Nunca estuvo
Refrigerador
Las rosas son rojas
Nevermore
Sentir que la he perdido
Polilla y luz
Amor
¿Amor?
Amor…
Flore
Flores muertas
Fin de la hoja
Despedida
¿Lógica?
¡Por favor!
No la quiero
Soy feliz así
Como puedo

martes, 26 de marzo de 2013

Cantar de amor de mar

Canto.
Hoy canto para ti.
Canto y muero.
Pero veo un futuro incierto.
No hay luz ni oscuridad,
no hay nada,
vacío.

Me desahogo en las noches,
amparada por la luna.
Dejando mi desazón escapar.
Quiero irme y morir lejos,
sola, triste y abandonada.

Pero aunque muera,
aunque me convierta en espuma de mar,
seguiré cantando.
Cantaré, cantaré,
solo para llegar a ti.

Y si me pierdo a lo lejos,
si dejo este lugar
no me iré del todo,
siempre estaré, siempre,
aunque me convierta en viento de mar.

Volveré a ti
en cada suspiro
si sufres por desamor
allí estaré amado mío,
con el frío abrazo
de mi lejano fulgor.

Siempre contigo,
amado mío,
por siempre cantaré,
aunque me convierta en sonido de mar.

Cantaré y cantaré
para que mi voz llegue a ti.
Nunca estaras solo
porque siempre estaré
cantaré para ti.

Cantaré,
cantaré.
Aunque mi voz se pierda en el tiempo,
cantaré.
Aunque no llegues a oírme,
cantaré.
Aunque me convierta en espuma de mar.
Canté y cantaré.
Para ti, cantaré.


lunes, 25 de marzo de 2013

Una parte de mi.

Soy una quimera que no diferencia la realidad de la ficción. Veo el mundo con otros ojos, porque me quité las anteojeras hace tiempo. No se si hay vida después de la muerte pero quiero pensar que si. Amo los libros y me gusta perderme en ellos y encontrarme conmigo misma. Escribo para vivir y vivo para escribir. Es mi cable a tierra y el viento que me hace volar.
Veo las cosas y me pregunto por qué pasan, investigo, leo y no llego a ninguna conclusión. Estudio la historia que los historiadores no estudian, la historia escondida en los libros fantásticos y en las poesías trágicas. A veces me deprimo, me corto un poco y después veo las lineas en mi piel y me arrepiento. Vuelvo a sonreír y a ser feliz, y de nuevo me deprimo y así. Es un circulo vicioso. Trato de ser positiva pero el negativismo me sale de adentro...y me gusta. Peleo todos los días para no gritarle a la gente y hasta ahora vengo ganando. Soy egocéntrica, pero lo disimulo, o trato de hacerlo, o nunca me dijeron que lo sea, ni que no. Desvarío, mayormente en las horas de geografía. Subo y bajo en la calesita mental de mi imaginación. Amo demasiadas cosas, cosas enormes como las nebulosas, cosas chiquitas como los botones. Amo el sol y la luna, amo el firmamento, los árboles, la computadora, los libros, el capuchino, bailar y escribir. Amo dibujar, pero eso no quiere decir que lo haga bien. Amo la música, los colores, las sábanas, los tigres, los cascabeles, disfrazarme, dormir y comer, Tumblr, los pinceles, las palabras largas y las fobias curiosas, el olor a azahar, los arlequines, los gatos, a veces las chicas, a veces los chicos, el chicle y el dulce de leche, el amor y el odio, mas la azúcar que la sal. Amo el quedo murmullo del viento entre las hojas de los árboles y cómo las hojas de estos caen en otoño cubriendo la acera de un manto dorado. Amo reír y llorar, amo hablar por teléfono y viajar en avión. Odio la lechuga...

Amor amor

Ah, el amor, amor hermoso y putrefacto. Llena las almas de ilusiones, de esperanzas. Me duele pensar que el amor no existe. Lo tengo acá, tan tangible. Y no lo creo, no, no es posible. Me duele no sentirlo, lo siento y no lo creo, lo creo y no lo entiendo, lo entiendo y no lo siento. Amor, amor mio, te amo. Se que es amor lo que siento, porque no dejo de pensar en esa persona especial. ¡Al diablo el mor! Que bien muerto se quede. La lógica me basta, la lógica me concierne. El amor, oh amor parásito, se alimenta de nuestra felicidad hasta dejarnos débiles, inútiles. Amor, amor fétido, triste, tierno y obsoleto. Pero ¿Que tonterías estoy diciendo? Si el amor, ah el amor, es todo lo que tengo.

lunes, 11 de marzo de 2013

Flamas

Hoy no se que escribir, así que probablemente termine siendo algo muy genial...o muy mierda.

Una mujer prende una vela, porque no hay luz, porque quiere rezar, porque tiene un invitado especial. Y la llama baila sobre la punta candente del pabilo. Se menea, se retuerce, se estremece; y de pronto una pequeña parte de ella salta hasta la servilleta de papel debajo del porta-velas. De allí camina despacio hasta el servilletero y se esconde entre las servilletas plegadas. Se asoma tímidamente para ver si hay alguien y se desliza serpenteante hasta el  borde de la mesa. De allí salta, vuela y cae en la alfombra. Se arrastra como una serpiente y se oculta debajo del sofá. Corre apresurada hasta la pared y se sube a la cortina; trepa y trepa hasta el borde de la ventana cerrada. Trata de salir, pero el vidrio se lo impide. Del otro lado, oscuridad, noche. Mira a su alrededor y ve una luz en la cocina. Y en la cocina una ventana abierta. Baja de la ventana, recorre la sala, sube a una silla y vuelve a bajar. Llega a la cocina toda apresurada. Recorre los cerámicos nacarados y sube por la paja de la escoba. Sigue subiendo por el palo, llega a la mesada y repta hasta debajo de una tacita de te. Pero tiene poco aire ahí abajo, empieza a ahogarse, a hacerse mas y mas diminuta. Sale presurosa de ahí abajo y corre despavorida hacia la ventana. Pero hay un problema, la gran pileta llena de agua y platos; rodeada de pequeñas gotas de agua que son como un campo minado para la flama. Empieza a caminar, paso a paso, un movimiento en falso y sería flama muerta.Roza de pronto una diminuta gotita y el agua se evapora. La flama zigzaguea esquivando las gotas a toda velocidad y llega a la cortina y de ahí a la madera y antes de saltar al pasto y ser libre mira hacia atrás y ve las cientos de miles de flamas que se distribuyen por la casa. Salta hasta el suelo y sigue corriendo, lejos, muy lejos. Su único objetivo es alcanzar al sol. Pero de pronto un terremoto la sacude y un camión rojo se detiene a unos metros de ella. La flama retrocede apurada, escondiéndose entre el pasto y las demás llamas. Grandes chorros de agua salen escupidos de largas mangueras, y van extinguiendo las hermanas de la llama. Una a una desaparecen. Al final solo queda ella, sola, agazapada tras un yuyo. Tiembla, ve un pie gigante y antes de morir pensó en que nunca había visto el sol.

Historias

- ¿Y vos qué haces?-
- Creo cosas-
-¿Cosas como qué?
-Historias. Historias que te llevan mas allá de este mundo, de lo bueno y lo malo; de la guerra y de la paz; de la locura y la sanidad; de Dios y del Diablo; de al tierra y el mar. Creo historias a partir de cosas en la vida real, haciendo que creas que lo que estoy diciendo es verdad. Por ejemplo, ¿ves a ese chico con la remera gris? ¿Ves la mirada vacía en sus ojos? Él esta pensando en lo bueno que sería el mundo sin ti, sin ustedes. Piensa en lo fácil que sería buscar un arma y matarlos a todos. Pero él no lo hará, porque él no tiene las agallas y le teme a la culpa. Puedes pensar que eso es bueno, pero no lo es. ¿Sabes por qué? Porque él dejará ese sentimiento dentro de el, donde se pudrirá y corroerá su alma hasta lo mas mínimo. Y así, un día, él tomará un arma y saldrá a las calles a matar, solo para ver la sangre correr como ríos y caer como cascadas. Matará a todo lo que se le cruce solo para saciar al sentimiento parásito que le absorbe la vida, que lo desintegra. Y luego, cuando vuelva la vista atrás verá todo lo que hizo y, en un acto de bondad, apuntará el cañón del arma a su boca y ¡Bam! Se volará los cesos al final de la calle regada de cadáveres-
-Ah...-

Albya se levantó de la mesa y caminó directo al chico de gris, le sonrió y se sentó a su lado.