martes, 30 de septiembre de 2014

Tristemente patético

Y al final, todo es igual. Todo es efímero. Todo es tristemente patético. Pero ¿de qué otra forma podría ser todo? Si yo misma soy igual, efímera y tristemente patética. Si al final las mentiras son ciertas y la verdad es imposible; si la vida es solo un hecho y la muerte, solo un estado. Ni un más allá ni un menos acá. Solo una realidad fantástica, fanática, fatídica, que crece en las mentes de los débiles, y de los fuertes, y de todo el mundo. Una realidad llena de hipocresía y humor negro. Porque se esta riendo de nuestras heridas

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