lunes, 8 de octubre de 2012

Mi habitación

Abro los ojos y lo primero que veo es mi habitación. Toda desordenada, como dicen algunos. JA! Mi orden es tan complejo que las mentes débiles no logran comprender su inexorable intricabilidad...No se si esa palabra existe...Los libros de japones sobre la cómoda, junto con algunas hojas del colegio, la cajita con mis collares, la galera, y la infaltable cartelera. BENDITA CARTELERA!! La cama a veces tendida, a veces sin tender, la silla llena de ropa, que comparte dicha cualidad con el puf. En la mesita de luz yace algún envoltorio olvidado, algún vaso intruso que no quiere volver a la cocina y el velador, demacrado por los años y el polvo. entre la pared y la cama esta el cementerio de las cosas olvidadas. Lapiceras, hojas en blanco, hojas escritas, fotocopias, dibujos sin terminar  dibujos terminados, anotaciones, poemas, hojas con infinidad de rayones y tachaduras, libros a montones, un diccionario que se niega a volver a la biblioteca, el diario intimo abierto descuidadamente en alguna página al azar, la agenda repleta (repletísima!) de notas y listas de cosas por hacer, envoltorios de caramelos, tickets de colectivo, hasta algún libro del colegio que fue usado tres o cuatro veces. La alfombra, en algún momento roja como la sangre, ahora es una rojo enfermo por las toneladas de tierra y papeles que la adornan. Las paredes que hace años eran rosadas ahora llevan las manchas de la guerra diaria contra la cotidianidad  Las estanterías, mejor no hablemos, llenas de peluches y souvernires de 15. Solo queda el placar, bueno, es un rejunte de todo. Las puertas decoradas con todas las cosas que tienen algún significado para mi. CDs de música, mis dibujos, los días en japones, historietas, cartas de mis amigas, y paisajes de mi hermosa Argentina. Esa es mi habitación, mi refugio, mi parte del mundo, en donde soy feliz, en donde lloro, en donde estudio, en donde maldigo, en donde dibujo, en donde escribo, en donde mis mejores ideas nacen al son de alguna música que siempre suena.

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