24 abril, 2014

Pienso en ti



Pienso en ti,
Amor mío.
Y me siento tan sola.
(Sola, sola, sola)
La lluvia me acompaña,
Pero no es suficiente.
La música me acompaña,
Y eso no es poco.
(No lo es, no lo es)
Pero sin ti
Creo que me desintegro.
Mi corazón se fracciona,
En mil y un fractales.
Pero no me importa
(No, no, no)
Porque sé que vendrás
Y juntaras los pedazos.
Sé que me rearmaras
Una y otra vez.
(Y otra, y otra, y otra)
Porque te amo
Porque me amas
Porque sé que siempre
(Siempre, siempre, siempre)
Estarás aquí conmigo
Aunque no te vea
Aunque no te sienta
Aunque no estés, estarás.
Porque me amas,
O al menos eso creo.
O al menos eso me demuestras
O al menos eso elijo creer
(O al menos, al menos, al menos)
Y si te hartas de mí
Siempre estaré
Aunque no esté.
Porque pienso en ti,
Amor mío
Y me siento tan sola
(sola, sola, sola)

25 marzo, 2014

Estrellita, ¿donde estas?

Ya no quiero esto, ya no más. Pero es lo que elegí, y es lo que quiero. No sé, ¿es que seré una masoquista? Me lastimo y lastimo a todos. Es como si estuviera envuelta en vidrios. Me duele. La gente normal aprende de sus errores. Yo no, a mí me ponen la misma pierda millones de veces y cada vez caigo y me pelo las rodillas. Y lloro hasta dormirme, llenando mi cara de barro. Me entretengo mirando las estrellas, que son tan irreales a veces, tan efímeras. Siempre las miro esperando que él también las mire, y así saber que, al menos, miramos las mismas estrellas.

Me gustaría ser una estrella. Así estaría alejada de todo y todos, pero aun así sería parte de algo. Una galaxia, una constelación, una nebulosa. Algo. Si fuera una estrella no lastimaría a nadie. Y nadie me odiaría. Si fuera una estrella no tendría que lidiar con el odio, o con la cobardía. Esas cosas que me dan miedo y me hacen fallar. Si fuera una estrella nadie podría acercárseme, y nadie lo haría, porque nadie quiere acercarse a una estrella. Quisiera que esta noche llovieran las estrellas, así si yo me fuese, nadie lo notaría.

Quisiera poder volverme tan efímera como una estrella, y poder pasar desapercibida entre la multitud. Pero que de vez en cuando alguien me mire, y suspire pensando que alguien más mira la misma estrella. Y después seguir en el anonimato. En el camino gallardo de la estrella sin nombre, y sin camino. Porque las estrellas no necesitan un camino, ni un lugar a donde ir, ni uno donde quedarse. Ser una estrella sería mucho más fácil. Quizás la vida no es fácil para los humanos porque somos estrellas maldecidas. Estrellas que hicieron algo y pagan sus errores en la Tierra. Pero, los errores en la Tierra, ¿dónde se pagan? Porque si hay algo que hago muy bien es equivocarme, y arrepentirme, y llorar hasta quedarme dormida. Hasta bañar mi almohada con lágrimas.

18 febrero, 2014

Soy humana

Solamente quiero que entiendas que soy humana, y me equivoco. Quiero que me veas como soy.
     No soy una deidad
                                                        No soy un angel
                                            No soy perfecta
                                                                                                                                    ni mucho menos
Solamente soy yo.Asi como soy, torpe, descuidada, un poco narcicista a veces, a veces muy autodestructiva. Soy simple, simplemente alegre o simplemente confiada. Tambien soy compleja. Como cuando estoy histérica, que no pienso, y punto. No soy de esas personas calculadoras, meticulosas, que piensan antes de actuar (y hablar). Soy acelerada, exacerbada, atolondrada, despistada... Pero hago lo que puedo y no creas que no me duele que por ser asi, lastimo a la gente que quiero. Y que me quiere. Pero tengo un gran corazón, y mis "lo siento" son sinceros. Pido perdón a menudo pero siempre me arrepiento. Vivo la vida arrepentida por ser bruta, sin cerebro. Pero no todo es malo, tambien tengo cosas buenas. Porque somos un equilibrio. Y no hay bien sin mal, ni mal sin bien. Solamente soy humana. Ámame asi, odiame asi, pero no me pidas que cambie. Acepto el castigo de las consecuencias, pero solamente te pido una cosa...
                 No te alejes
                                                                                    No me dejes sola
                                        quedate aqui
                                                                                                                                             conmigo

25 enero, 2014

Ven conmigo



Ven conmigo
Ven aquí cerca
Ven bien lejos
Ven conmigo,
Amor mío

Ven hasta el mar
Tomado de mi mano
Ven hasta las olas
Hasta la arena
Ven conmigo

Ven hasta el bosque
Ven a los árboles
Y al césped
Bésame bajo las ramas
Ven conmigo

Ven hasta la plaza
Ven a la calesita
Hasta las hamacas
Abrásame en una banca
Ven conmigo

Ven conmigo
Hasta el fin del mundo
No está cerca
Pero no está lejos
Ven conmigo

Ven y bésame
Ven y abrásame
Ven y toma mi mano
Ven y dime que me amas
Yo te diré que te amo

Ven conmigo


Te amo



Te amo
Te amo como nunca,
Como siempre
Te amo
Tanto que duele,
Un dolor hermoso
Te amo
Con cada célula,
Con cada una
Te amo
Como si fuera a morir,
Morir de amor
Te amo
Sin comienzo,
Sin final
Te amo
Un amor que me hace llorar
Y que me hace reír
Te amo
Con la sinceridad de un niño
Con la pasión de un adulto
Te amo
Así de simple,
De complejo
Te amo
Porque si,
Sin una razón
Te amo
Con todo,
Con todo mi corazón.

Por favor...

¿Por qué duele?¿Por qué tanto? ¿Por qué a mi? Es tarde... Ya es tarde para mi. Dijiste muchas cosas, me golpearon, me dolieron. Me duelen. Son como dagas; pero decir dagas es poco. Es algo más personal. Es como un pedazo de hielo, hundido, profundo. Tan frio que quema. Me lacera la piel, me descalabra los huesos. Hice mal, tantas veces, hice tantas cosas mal. Pero no quise. Dije tantas cosas erroneas. Pero no quise. Y duelen. Oh, como duelen los errores.

"Jugaste rompiendo las reglas, ahora me toca a mi"

Solamente soy eso, un juego. Solamente es un juego sangriento y sucio. Solamente sería asi de simple, tirarme por la ventana y aterrizar suavemente sobre los picos de la reja. Solamente una ficha, un tablero y muchas palabras. Impregnadas todas en tierra, sal y sangre.

"Jugaste mal tus fichas, fuiste apresurada y torpe"

Lo soy, lo fuí, lo seré. Solamente soy eso. No soy nada, nunca lo fuí, nunca lo seré. Solamente tierra, sal y sangre. Ni la tinta ni las letras, ni el lápiz y el papel me calman. Solamente se prenden fuego, un fuego que no derrite el hielo eterno que me clavaste en el pecho. Este hielo que no se ve, porque solamente lo vemos nosotros. O al menos yo.

"No me vengas con palabras bonitas"

Pero es todo lo que me queda. Dulces palabras, que se las lleva el viento, hasta la orilla del mar. Y se lo tragan las olas. Sueños. Es todo lo que me queda. Es todo lo que soy ahora, porque sin ellos, sería solo una cascara de un ser. Solo tristeza, autodesprecio e indiferencia. Soy solo una máquina que opera en automático. Que simula respuestas, que sonríe al que pasa pero no soy yo. Yo estoy lejos de aqui, perdida entre la miseria y el dolor. Este dolor que no duele.El dolor ya no es dolor. Es un dolor frío y seco. Que no duele, que no se siente más que como un escozor. 

Por favor...

Quiero que se detenga.

Por favor...

Haz que pare.

Por favor...

No más...no más.

Por favor...

21 enero, 2014

Invisible

Ella era solitaria, silenciosa.
Podría decirse que era invisible.
abía perfeccionado ese arte,
el de ser sin ser vista.


Podía sentarse y ser ella,
sin que nadie lo notase.
Solía perderse a veces,
y nadie habia que la encontrase.

No hablaba mucho
Casi nada, se diría.
Pero cuando hablaba
solo se oían maravillas

Podía pasar horas
simplemente perdida;
escondida en los libros
que mil veces leía.

Hacía lo que quería
porque era como la artista
que se hacía invisible
todos los días.

19 enero, 2014

Let me be


Ella está ahí, sentada en la mesa más luminosa del café. Su tacita de café espumoso sigue intacta, en el lugar en que la dejó la mesera. Está demasiado ocupada escribiendo en su cuaderno espiralado. Su mano se mueve como un relámpago entre los renglones, dejando letras y más letras a su paso. En sus ojos se ve el reflejo de su tristeza, ¿Cuál será la pena que la aqueja? Una emoción extraña surca sus ojos y pronto sé que su lapicera se quedó sin tinta, porque raya desenfrenadamente la última hoja de su cuaderno. Suspira cansinamente y revolea la lapicera en su mochila, luego busca y rebusca hasta que saca una cartuchera verde. Busca y rebusca dentro de esta y saca una lapicera roja. La mira como si fuera una vergüenza que no fuera azul. Pero niega con la cabeza ligeramente y sigue escribiendo. Su flequillo todo desteñido se le mete frente a los ojos y ella se lo vuelve a poner detrás de la oreja, sin pensarlo. Sigue escribiendo como si su vida dependiera de ello. Ahora en sus ojos no solo está esa tristeza secreta, sino algo más, algo aún más profundo, más extraño. Pero no sé qué es. Se da cuenta de que su café se enfría y le da un sorbo. Pone cara de asco y estira la mano para agarrar tres paquetitos de azúcar. Demasiado en mi opinión. Vacía los tres y revuelve distraídamente mientras relee lo que escribió. Tiene un gesto de serena satisfacción. Suelta el cuaderno y se toma todo su café de una, así, sin aire de por medio. Ay querida, eso es un café, no un chupito de vodka. Deja la taza y sigue escribiendo. Afuera se nubla y la suya deja de ser la mesa más iluminada. En sus ojos destella esa emoción rara, mezcla de melancolía y emoción. Deja de escribir y mira
por el ventanal. Se distrae mirando a la gente pasar y de pronto se le cae el cuaderno al suelo en un desparramo de hojas. Me estiro y
la ayudo a levantar todo. Ella me sonríe en agradecimiento; una sonrisa hermosa pero que esconde esa misma emoción que ocultan sus ojos. Vuelve su atención a mi computadora y pregunta inocentemente qué estoy escribiendo. No puedo decirle que escribo sobre ella así que invento algo sobre la marcha. Ella se ríe de mi ocurrencia aunque ni idea de lo que dije. Mira su reloj azul en su muñeca y su sonrisa se esfuma por un segundo. Guarda todo apurada y se despide de mí. Paga su café en el mostrador y se acerca a la puerta. Antes de que se vaya le pregunto su nombre. “Agustina” responde mientras vuelve a ponerse el pelo atrás de la oreja. Se da media vuelta y lo último que veo es su mochila de Sum 41. Cruza la calle sin mirar y sigue con su vida. Vuelvo mi vista a su mesa y veo la lapicera roja, toda
olvidada. La agarro y, antes de guardarla en mi bolsillo le digo: “Tranquila, para mí no sos una vergüenza por no ser azul”

07 enero, 2014

Buzón

En el vacío, en la inmensidad
Una luz
Un sonido
Pero nada

En el misterio entre el sol y la luna
Un rayo de luz
Una cadencia
Pero aún nada

En el infinito de la información
Un destello
Un 'ping' musical
Y aún nada

En el buzón
Un reflejo blanco
Un timpre
Y todo...es todo

28 noviembre, 2013

Escrito en hoja random

Solo quiero
irme, irme lejos
donde nadi
pueda verme,
donde pueda ser
yo y reirme como una
loca.
Donde vea las estrellas
donde nadie me encuentre.
Solo quiero fugarme
irme de esta
carcel sin rejas
sin policias, sin
alarmas.
Quisiera volar lejos
asi como los pájaros
conocer lugares distantes
donde no puedan atraparme
Un lugar donde estar sola
hasta que me canse y
decida volver
Adonde todos me vean
adonde todos me amen

Despertar

Hoy me desperté soñando
soñando mil barbaridades
Soñé cosas imposibles
y cosas improbables

Hoy me desperté llorando
lágrimas en mi almohada
soñé que me dejaste
y me sentía tan desolada

Hoy me desperté gritando
como con un ataque de histeria
habías muerto frente a mis ojos
convirtiendo la vida en miseria

Hoy no desperté nunca
porque no había dormido
temiendo más sueños caoticos

que pudiesen ser cumplidos


Hoy desperté desesperada
porque no estabas conmigo
recordé que estabas en tu casa
y nada volvió a ser lo mismo

Hoy desperté con miedo
sintiendome observada
me habías engañado con otra
y ya no me amabas

Hoy me has dicho que duerma
y te acostaste a mi lado
pude dormir tranquila
sin soñar nada malo

Hoy me desperté junto a ti
encontrandome entre tus brazos
contigo duermo tranquila
porque me amas y te amo

04 noviembre, 2013

O bixo do coco

El Cuco entro en mi casa. No dejo nada, solo tristeza, pero así es como actúa. Yo no tengo niños que el Cuco me lleve por eso se llevó a mi niño interior. Quizás solamente para ver cómo me destruía lentamente.
Entró como un vendaval. Sacudió las cortinas, rompió los platos, tumbó los muebles, mató al gato y al final, se acercó a mí. Me miró con sus ojos vacíos, llenos de nada y sentí frio. Un frio feroz que me congeló las extremidades. Sentí mi felicidad irse, abandonarme. Entonces estuve seguro de que estaba acabado. Y antes de desvanecerse en la oscuridad me dijo "Si te escapas, el Cuco va a encontrarte". Su voz era extrañamente dulce, como la de una madre angustiada. Porque el Cuco era una mujer.
Vivía las horas como días, las semanas como años y los meses como siglos. Paso un año lleno de desgracias, todo causado por el Cuco. Pero el tiempo cura todos los males y yo aprendí a vivir sin esa alegría de quienes tienen su niño interior. Pero sentía algo como satisfacción. Una secreta satisfacción a la vida.
Pero entonces el Cuco volvió. Con su suspiro gélido y su voz de ángel me volvió a decir "Si te escapas, el Cuco va a encontrarte". Entonces lo entendí, mi niño interior estaba volviendo, escapando de la jaula del Cuco. Ella me miró con sus ojos de rosas negras, llenos de rocío. Entonces no sentí nada. Era como si, de pronto ya no existiera nada más que yo. No tenía pulso ni lo necesitaba. El Cuco me había matado y yo ya no existía.
Aún así, lentamente, fui recuperando mis sentidos. Hacía frío y tenía un sabor metálico en la boca. Los labios cuarteados me dolían y la lengua pastosa me raspaba el paladar. Abrí los ojos y solo vi líneas de plata. Eran barrotes, en una cueva sombría y sentada en una roca estaba el Cuco. Tocaba una ocarina púrpura, llenando los recovecos de la cueva con notas melancólicas. "Yo debía matarte" Dijo el Cuco "Pero eso no te acabaría, así que te quité lo que un hombre necesita antes que la vida...la libertad". Y siguió tocando su ocarina, llenando de notas tristes mi corazón.