Mostrando entradas con la etiqueta no se carajo es esto pero me gusta. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta no se carajo es esto pero me gusta. Mostrar todas las entradas

17 julio, 2015

Cosa

Hay algo.
Algo que se desliza.
Algo que se arrastra a tu espalda.
con su ruido viscoso.
Te sigue sin que te des cuenta.
Como tu sombra.
Se acerca con sus tentáculos.
Y en la oscuridad,
cuando no podes verlo,
se ríe.
Se ríe de tus llagas,
de la sangre terrosa
que se escapa de tus heridas.
Del dolor que te dobla en dos.
Y cuando prendes la luz
se queda inmóvil.
Se arrebuja para que no lo veas.
No vas a verlo nunca.
Pero está.
Y algún día va a atraparte.
Pero no temas,
no, no tengas miedo.
No hay de que preocuparse.
Cuando te alcance por fin,
será lo último que veas.




28 abril, 2014

Nudo gordiano

Hoy es otro día, otro sol, otro viento. Pero es el mismo día (mismo sol, mismo viento). Entonces, ¿Por qué todo sigue igual? Las horas pasan pero la arena del reloj no cae. Es estática. Es estética, es ecléctica, casi esquelética. Hoy simplemente tengo ganas de llorar, y reir, solamente leyendo sin leer cualquier zarta de estupideces. Porque no me importa donde, solamente quiero perderme. Así, a lo lejos, que solo sea un puntito en el horizonte. Fácilmente confindible con un pájaro (o una mosca). Y tal vez si quisiera, o no quisiera, su hubiera o no hubiese, si tal vez quizás, esto no estaría pasando. Pero ¿qué más puedo hacerle? solamente sentarme a esperar, seguir rogando, y leer. Quizás, tal vez, por ahi, seguir escribiendo. Seguir poniendo en palabras este nudo gordiano que se enreda en mi cabeza. Seguir sufriendo, mientras sonrío para que nadie vea mis lágrimas.
No ha pasado ni un día, ni un mes, ni un lustro. Y ya me siento abofeteada, terriblemente. Y es que la horas se derritren en vez de avanzar. No hay nada que pueda ver adelante, ni atras, ni a los lados (porque estoy en una caja). Y es que nadie se interesa en desatarme, en desenredarme. Ni en cortarme con una espada para que todo termine. Solamente me miran, se rien, me tientan, pero no me tocan, porque no les intereso. Y al final, no se si alguien se animará a cortarme, a hacerse poseedor de mi mente, de mis letras. Pensé que ya lo habían hecho, pero sigo tan enredada como siempre. Sigo esperando a mi Alejandro, mi liberador. Que dé rienda suelta a mi imaginación, a mis deseos, a mis errores y tristezas. Solo esperando nada, solo dando nada (Recibiendo todo, ofreciendo todo). Que solo camine a mi lado y  me siga, mientras que yo le sigo. No creo esperar mucho pero el tiempo es eterno. Porque la arena no cae, y me desespero sacudiendo el reloj queriendo que caiga más rápido. Pero no cae. Nada ni nadie.
No se, solamente espero que alguien encuentre el centro de todo esto que escribí. Que venga y me diga "Te entiendo querida" y se siente a mi lado. Solamente para saber que hay debajo, para intentar llegar un poco al fondo del nudo, aunque no lo desate (ni lo corte). Solo espero, mientras río y lloro y leo (Y escribo un poco); solo miro a lejos, ese puntito en el horizonte que desearía ser yo.

28 noviembre, 2013

Escrito en hoja random

Solo quiero
irme, irme lejos
donde nadi
pueda verme,
donde pueda ser
yo y reirme como una
loca.
Donde vea las estrellas
donde nadie me encuentre.
Solo quiero fugarme
irme de esta
carcel sin rejas
sin policias, sin
alarmas.
Quisiera volar lejos
asi como los pájaros
conocer lugares distantes
donde no puedan atraparme
Un lugar donde estar sola
hasta que me canse y
decida volver
Adonde todos me vean
adonde todos me amen

16 junio, 2013

Desvarios

Hoy vengo a desvariar. A decir tonteras que no sirven. Que no importa, que divierten hasta a las pequeñas saltamontes que van a la escuela super maquilladas. Pintadas como puertas diría mi abuela. Pero mi abuela no dice nada, porque esta cosiendo, y cuando cose, calla. Cala, la cala es una flor, una flor blanca como las empanadas crudas. Solamente cuando tienen mucha harina. Arena, la arena esta formada por cilicio ¿Alguien sabe o que es el cilicio?Cielo cielito, nadie lo sabe, ¿saber que? Tonteras, nada que importe, que divierta, que nasca, que muera. Solamente mariposas, mariposas en la panza. Ese es un buen título para un libro. Aunque ni se de que sería. Lapices, lapiceras, boligrafos, birómenes, quizas, con suerte, plumas. Palomas arcoiris, gays, lesbianas, bisexuales. Abismos, encuentros, casualidades. Touch an' go. Nada mas que una noche en un motel. Aunque aca le llaman telos. Telones, de terciopelo rojo, tirado por el telonero. El telonero, un hombrecito invisible, desconocido, desvlorizado. Triste suicida involuntario. Suicidio, una palabra hermosa que suena horrible. Suicidio. Creo que alguien ya se habrá suicidado por mi, lejos, en algún lugar. No creo en Dios, ni en el diablo, ni en Alá, Jehova, o Buda, ni en Mephisto. Nada mas creo en mi y en los humanos...un poco en la teomancia.

07 mayo, 2013

El pájaro carpintero


Cuando era pequeña, al menos 6 años, siempre oía que alguien tocaba la puerta. Siempre corría a abrir, pensando que era mi mami después de un largo día de trabajo. Pero no, siempre estaba la entrada vacía, ya que mi mamá tenía llave y no precisaba tocar. Pero ¿Quién le explica so a una niña tan pequeña? Estaba en mi tierna infancia, y por eso estaba perdonada.
Habrán pasado dos años, siempre corriendo a abrir la puerta, siempre vacía. Hasta que un día, uno trágico y nefasto, se me ocurrió preguntarme por qué pasaba eso. Empecé a asumir que era algún gracioso que tocaba la puerta y corría a esconderse. Me quedé horas sentada al pie de la puerta, pero nunca pude atrapar al maldito niño que me molestaba. Quizás porque nunca lo hubo. En una de esas veces, que ya desesperada abría la puerta de un golpe, sentí algo que golpeaba mi pie. Miré hacia abajo y un pájaro se sacudía chillando de dolor. Era un carpintero, uno de esos que golpea la madera para encontrar las larvas de gusano. Hermosas y longevas aves los carpinteros ¿Verdad? Pero a esa edad, la tierna de 8 años, yo ya estaba loca, loca de obsesión y paranoia. Oía el incesante golpeteo de la puerta todas las noches y no podía dormir. No podía decirle nada a mi dulce madre porque ya estaba demasiado agotada por el día en sí.  Y ahí tenía el pájaro, con el ala rota y la sangre manchando sus plumas amarronadas. Lo tomé con cuidado de no acercar demasiado mi mano a su pico. Miré directamente a sus ojos negros, como dos orbes de alquitrán, me parecieron los ojos de un demonio. Acaricié las suaves plumas de la cabeza y se la eché hacia la derecha con cuidado. Vi el cuello emplumado del ave y le di un tarascón. La sangre me mancó los labios y sentí su dulce sabor en mi lengua. Era delicioso, como un sorbo de agua para un náufrago que ha llegado medio muerto a la costa. Mastiqué la carne empalagosa y me saqué de la boca un hueso que no quería tragar. El pájaro seguía vivo cuando le di el segundo mordisco, más cerca del pecho. Soltó un chillido y dejó de respirar. No me lo comí entero, solo esos dos mordiscos, para que muriera. Eché el cuerpo a la nieve, machando la nítida albura con un rastro rojo. Mastiqué bien el último trozo de carne y me sequé la sangre con el puño de la camisa. Estaba tan sucia y roñosa que una mancha más no destacaría en absoluto. Antes de cerrar la puerta miré el despreciable cuerpo del carpintero y sonreí. Después de eso me fui silbando bajito a terminar mis deberes.

20 abril, 2013

Desvaríos escolares

 Me siento, sonrío. Saludo a quien hay que saludar, al que no no. Escribo cuatro lineas y las miro con aprensión.
 ''En un lecho de rosas,
 con perfume penetrante y dulce,
 solo hay amor a mi lado,
 solo amor a mis pies''
 Me asqueo. Demasiada miel. No me gusta la miel, ni la hiel, pero si el hielo. Desvaríos, como amo esa palabra. Estoy dejando escapar mi inspiración por donde sea. Y escribo. Me gusta ponerle pausas dramáticas a la lectura. Pausas. Así como improvisaciones a veces. La profesora habla de geografía, ya se, montañas, llanuras y todo eso. Me pican las cicatrices de la pierna y no puedo rascarme. Hay una mancha en la pared con forma de milanesa y me da hambre. La tiza es larga y finita como una salchicha y me da hambre. El dibujo de un helado en una hoja me da hambre. Tengo hambre. Trato de escucharla a la profe...aham, erosión, montaña, llanura, volcán, si, ya sé...krakatoa y parangutirimicuaro. Pienso en el solo de guitarra de Grab the Devil by the Horns and Fuck Him Up the Ass y me río. Y así hasta que el tren del pensamiento me lleva hasta Sheldon Cooper :) Bazinga! Franco se ríe de mi, de Sheldon, de Bazinga! y de todo en general y eso me hace feliz. No es fanatismo ni obsesión, es adoración (?) Seh, claro. Vamos, focus, Geografía. Miro a la profe, trato de escucharla pero el papel me llama con voz fantasmagórica. ''Agustinaa'' me dice, me susurra, me insta a seguir escribiendo. Y mas locuras, mas locuras inciertamente divertidas y locas. Taradeces que no alcanzan a rozar la lógica ni aunque se pongan de puntitas. Nada. Me voy. Tocó el timbre y no pienso seguir escribiendo.

19 abril, 2013

Sabores para todos los gustos

Me gusta comparar las historias con comida. Quizás porque amo la comida y creo que es uno de los placeres más grandes de la vida; junto con la música, y dormir. Quizás con mirar las estrellas una noche serena de verano. Retomando, los textos son deliciosos. Los hay de todos los sabores. Dulces, como alguna historia sobre la felicidad de la infancia, para aquellos que tienen un paladar sencillo, sin muchas exigencias. Hay escritos amargos, esos que te dejan un ardor en la garganta, o un nudo; historias trágicas y algo emotivas, que te hacen sufrir el sufrimiento del protagonista. Hay relatos ácidos, que te hacen odiar a algún personaje porque no hace lo que quieres que haga. También los hay empalagosos, poemas cargados de amor y cursiladas que hacen que sientas la lengua pesada y que la pases repetidamente por el paladar; estos son los que menos me gustan, quizás porque es como si te metieran una cucharada de miel en la boca de sopetón y no me gusta tanto la miel. Hay historias saldas, como las lágrimas, historias de tristeza y pena, a veces de muerte o traición, poemas trágicos deprimentes y angustiosos, me gusta el sabor salado. Por último el sabor terroso y feo de las historias mal escritas, de las faltas ortográfica, la mala redacción o los errores de sinapsis. No me gustan, es como si te hicieran tragar tierra y polvo. Hay muchos sabores, tantos como tipos de textos y cada texto tiene un sabor diferente para cada persona que lo lea. Puede que un texto amargo para mi sea salado para alguien más o que algo totalmente empalagoso sea encontrado dulce por alguien más. Hay sabores en la literatura, deliciosos, disfrutables, agradables al paladar, feos, asquerosos, vomitivos, simplones, insípidos, tantos que no llego a describirlos. Y cada sabor es un mundo, hay combinaciones de sabores, que dan pie para sabores nuevos e inexplorados. Sabores y textos para todos los gustos.

30 marzo, 2013

Histeria en propiedad vertical



Fuego
Vuelo, salto y caigo
¿O será al revés?
No se
Solo es un sinsentido
Nada más
Chucherías
Cachivaches
¿Cachetes?
Cheques
Que si y que no
Quena
Quequén
¿Jején?
Margarita
Toda mona,
Toda bonita
Rima
No rima
Rema remando
Nada volando
Vuela soñando
Coco rallado
¿Sentido?
¿Qué es eso?
¿Métrica, rima?
Pim, pam, pum
Me fui y vine
Historias
En propiedad vertical
Sin ton ni son
Solo palabras
Palas
Poleas
Pantuflas
Monedas
¿Pantaletas?
Guacala
Ajo con cebolla
Pan con crema
Col con flor
Sal con cal
Desvaríos
Desvaríos que van
Que vienen
Suben y se pierden
Lobotomía
Rima con
Cacofonía
Algarabía
Tiranía
Fría, mía
Alicate
Con cacahuate
Mantícora
Con agrícola
Funda
Con muda
Cuaderno eterno
Hoja floja
Sábana cantora
Coro de señoras
¿Rima?
¿Para qué?
Solo un montón de palabras
Que suben
Que bajan
Caen y se resbalan
¿O será al revés?
No se
Muero y vivo
Vivo y muero
Oviv y oreum
Oreum y oviv
¿Tal vez?
Si, y no
O tal vez quizás
Tijeras
Telas y patinetas
¿Poema? ¿Dónde?
Aquí no
¿Sentido? ¿Dónde?
Se perdió
Nunca estuvo
Refrigerador
Las rosas son rojas
Nevermore
Sentir que la he perdido
Polilla y luz
Amor
¿Amor?
Amor…
Flore
Flores muertas
Fin de la hoja
Despedida
¿Lógica?
¡Por favor!
No la quiero
Soy feliz así
Como puedo

26 marzo, 2013

Una parte de mi.

Soy una quimera que no diferencia la realidad de la ficción. Veo el mundo con otros ojos, porque me quité las anteojeras hace tiempo. No se si hay vida después de la muerte pero quiero pensar que si. Amo los libros y me gusta perderme en ellos y encontrarme conmigo misma. Escribo para vivir y vivo para escribir. Es mi cable a tierra y el viento que me hace volar.
Veo las cosas y me pregunto por qué pasan, investigo, leo y no llego a ninguna conclusión. Estudio la historia que los historiadores no estudian, la historia escondida en los libros fantásticos y en las poesías trágicas. A veces me deprimo, me corto un poco y después veo las lineas en mi piel y me arrepiento. Vuelvo a sonreír y a ser feliz, y de nuevo me deprimo y así. Es un circulo vicioso. Trato de ser positiva pero el negativismo me sale de adentro...y me gusta. Peleo todos los días para no gritarle a la gente y hasta ahora vengo ganando. Soy egocéntrica, pero lo disimulo, o trato de hacerlo, o nunca me dijeron que lo sea, ni que no. Desvarío, mayormente en las horas de geografía. Subo y bajo en la calesita mental de mi imaginación. Amo demasiadas cosas, cosas enormes como las nebulosas, cosas chiquitas como los botones. Amo el sol y la luna, amo el firmamento, los árboles, la computadora, los libros, el capuchino, bailar y escribir. Amo dibujar, pero eso no quiere decir que lo haga bien. Amo la música, los colores, las sábanas, los tigres, los cascabeles, disfrazarme, dormir y comer, Tumblr, los pinceles, las palabras largas y las fobias curiosas, el olor a azahar, los arlequines, los gatos, a veces las chicas, a veces los chicos, el chicle y el dulce de leche, el amor y el odio, mas la azúcar que la sal. Amo el quedo murmullo del viento entre las hojas de los árboles y cómo las hojas de estos caen en otoño cubriendo la acera de un manto dorado. Amo reír y llorar, amo hablar por teléfono y viajar en avión. Odio la lechuga...

24 agosto, 2012

Será...

Será la semana que viene.
Será el lunes que viene.
Sera el mes que viene.
Será el cumpleaños que viene.
Sera la noche que viene.
Será la misa que viene.
Será la fiesta que viene.
Será la salida que viene.
Sera la calle que viene.
Será la persona que viene.
Será la casa que viene.
Será el año que viene.
Será la juntada que viene.
Será la vida que viene
Pero no, no será.