Mostrando entradas con la etiqueta tristeza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta tristeza. Mostrar todas las entradas

11 junio, 2019

Washing process

Soak them 
Rinse them
Wash them 
Repeat

The stains stayed
Couldn't make them 
      go away.
Black 
Black under my nails
            inbetween my fingers
            into my soul
            over my palms
The ink slithers
   In the water
      In my veins. 
Black against my pink flesh

Soak them 
Rinse them
Wash them 
Repeat

The harder 
   I rubbed my hands
The harder
   the red ink stained my sink
Red stains against white porcelain

Ink is such a hard thing
   To get rid of
The stains stick into everything
Once it comes
                      It's so hard to make it go away

25 enero, 2014

Por favor...

¿Por qué duele?¿Por qué tanto? ¿Por qué a mi? Es tarde... Ya es tarde para mi. Dijiste muchas cosas, me golpearon, me dolieron. Me duelen. Son como dagas; pero decir dagas es poco. Es algo más personal. Es como un pedazo de hielo, hundido, profundo. Tan frio que quema. Me lacera la piel, me descalabra los huesos. Hice mal, tantas veces, hice tantas cosas mal. Pero no quise. Dije tantas cosas erroneas. Pero no quise. Y duelen. Oh, como duelen los errores.

"Jugaste rompiendo las reglas, ahora me toca a mi"

Solamente soy eso, un juego. Solamente es un juego sangriento y sucio. Solamente sería asi de simple, tirarme por la ventana y aterrizar suavemente sobre los picos de la reja. Solamente una ficha, un tablero y muchas palabras. Impregnadas todas en tierra, sal y sangre.

"Jugaste mal tus fichas, fuiste apresurada y torpe"

Lo soy, lo fuí, lo seré. Solamente soy eso. No soy nada, nunca lo fuí, nunca lo seré. Solamente tierra, sal y sangre. Ni la tinta ni las letras, ni el lápiz y el papel me calman. Solamente se prenden fuego, un fuego que no derrite el hielo eterno que me clavaste en el pecho. Este hielo que no se ve, porque solamente lo vemos nosotros. O al menos yo.

"No me vengas con palabras bonitas"

Pero es todo lo que me queda. Dulces palabras, que se las lleva el viento, hasta la orilla del mar. Y se lo tragan las olas. Sueños. Es todo lo que me queda. Es todo lo que soy ahora, porque sin ellos, sería solo una cascara de un ser. Solo tristeza, autodesprecio e indiferencia. Soy solo una máquina que opera en automático. Que simula respuestas, que sonríe al que pasa pero no soy yo. Yo estoy lejos de aqui, perdida entre la miseria y el dolor. Este dolor que no duele.El dolor ya no es dolor. Es un dolor frío y seco. Que no duele, que no se siente más que como un escozor. 

Por favor...

Quiero que se detenga.

Por favor...

Haz que pare.

Por favor...

No más...no más.

Por favor...

19 enero, 2014

Let me be


Ella está ahí, sentada en la mesa más luminosa del café. Su tacita de café espumoso sigue intacta, en el lugar en que la dejó la mesera. Está demasiado ocupada escribiendo en su cuaderno espiralado. Su mano se mueve como un relámpago entre los renglones, dejando letras y más letras a su paso. En sus ojos se ve el reflejo de su tristeza, ¿Cuál será la pena que la aqueja? Una emoción extraña surca sus ojos y pronto sé que su lapicera se quedó sin tinta, porque raya desenfrenadamente la última hoja de su cuaderno. Suspira cansinamente y revolea la lapicera en su mochila, luego busca y rebusca hasta que saca una cartuchera verde. Busca y rebusca dentro de esta y saca una lapicera roja. La mira como si fuera una vergüenza que no fuera azul. Pero niega con la cabeza ligeramente y sigue escribiendo. Su flequillo todo desteñido se le mete frente a los ojos y ella se lo vuelve a poner detrás de la oreja, sin pensarlo. Sigue escribiendo como si su vida dependiera de ello. Ahora en sus ojos no solo está esa tristeza secreta, sino algo más, algo aún más profundo, más extraño. Pero no sé qué es. Se da cuenta de que su café se enfría y le da un sorbo. Pone cara de asco y estira la mano para agarrar tres paquetitos de azúcar. Demasiado en mi opinión. Vacía los tres y revuelve distraídamente mientras relee lo que escribió. Tiene un gesto de serena satisfacción. Suelta el cuaderno y se toma todo su café de una, así, sin aire de por medio. Ay querida, eso es un café, no un chupito de vodka. Deja la taza y sigue escribiendo. Afuera se nubla y la suya deja de ser la mesa más iluminada. En sus ojos destella esa emoción rara, mezcla de melancolía y emoción. Deja de escribir y mira
por el ventanal. Se distrae mirando a la gente pasar y de pronto se le cae el cuaderno al suelo en un desparramo de hojas. Me estiro y
la ayudo a levantar todo. Ella me sonríe en agradecimiento; una sonrisa hermosa pero que esconde esa misma emoción que ocultan sus ojos. Vuelve su atención a mi computadora y pregunta inocentemente qué estoy escribiendo. No puedo decirle que escribo sobre ella así que invento algo sobre la marcha. Ella se ríe de mi ocurrencia aunque ni idea de lo que dije. Mira su reloj azul en su muñeca y su sonrisa se esfuma por un segundo. Guarda todo apurada y se despide de mí. Paga su café en el mostrador y se acerca a la puerta. Antes de que se vaya le pregunto su nombre. “Agustina” responde mientras vuelve a ponerse el pelo atrás de la oreja. Se da media vuelta y lo último que veo es su mochila de Sum 41. Cruza la calle sin mirar y sigue con su vida. Vuelvo mi vista a su mesa y veo la lapicera roja, toda
olvidada. La agarro y, antes de guardarla en mi bolsillo le digo: “Tranquila, para mí no sos una vergüenza por no ser azul”

30 enero, 2013

Olvidada

Me siento perdida,
olvidada,
abandonada,
Creí que eramos unidas,
aunque estuviésemos separadas.
Nunca te veía,
ni te hablaba a la cara,
pero a la lejanía
aun te consideraba mi amiga.
Pero de pronto
te aburriste,
me aburrí,
nos aburrimos.
Me perdí a lo lejos
sostenida por un hilo.
El hilo que sostenías,
sin saberlo,
sin sentirlo.
Ahora me pregunto
¿Fue mío el descuido?
No puedo obtener
lo que alguna vez fue mío.
Te extraño mucho,
nuestras charlas,
nuestras risas,
nuestro mundo.
Pero a saber que hago ahora
perdida en este vacío.
No me caigo porque me sostiene
el hilo de tu olvido.
Y llegará el día
en que ya no me recuerdes.
Ahí caeré al pozo,
pozo eterno y frío.
Me entristece aceptarlo,
pero ahora lo digo,
¡ME OLVIDASTE, MALASLETRAS!
Y no te culpo en lo mas mínimo.
Pero si me pone triste
lo que ya he perdido.
Todo lo que charlamos,
todo lo que vivimos,
todos nuestros recuerdos.
Y así yo me despido

08 diciembre, 2012

Poesia suicida

Al parecer asi son las cosas
dia a dia
el sol sale de entre las olas.
Llenando de alegría a todos
menos a mi vida.
En este mar profundo
ya no hay sonrisas

Inspirando a mil poetas
y a mil suicidas
el reflejo de Alfonsina
brilla lejos en la orilla

Derramando en mis mejillas
lágrimas tibias
Tratando de olvidar
la gente se olvida.
Sentada en la arena
saboreando la bruma.
El frío me cala los huesos
Veo que el cielo se nubla.

Aislada en mi mundo
En mi utopía
Donde en mi rostro
ya no hay sonrisas vacías
Donde la felicidad
se siente en la brisa.

Y quisiera que mi mundo sea real
Tan solo una brizna
Tan solo un instante
Una fracción de vida

Tan solo lo suficiente
Para quedar absorta
Pero el tiempo se acaba
La felicidad se agota

La vida se me escapa
Otra vez estoy sola
La lluvia cae del cielo
mojando mis ropas
El mundo no se destruye
por una suicida loca


Inspirando a mil poetas
y a mil suicidas
el reflejo de Alfonsina
brilla lejos en la orilla


Este poema es de hace mucho, pero me gusta. En ese tiempo estaba muy deprimida, y quería suicidarme. Pero ya nooo! :D Asi que aqui estoy :3


03 octubre, 2012

Noches de depresión

Pues bien
Trato de sonreír
Curvo mis labios apócrifos
Dibujando una curva de embuste

Miento,
no trato de sonreír.
Trato de que otros crean que sonrió
Ocultándome tras mi  mascara.

Pero a través de una rajadura
puede verse una lágrima solitaria
Cae bajo mis mentiras
por donde nadie la ve.

Mis ojos se ven borrosos en el espejo
no reconozco mi propia cara.
Las penas están atadas a mis muñecas
haciéndome difícil escribir.

Escribiendo con tinta de lágrimas,
sobre un papel rojo de sangre
mi mascara se cae
y dejo de mentir, de mentirme, para ser quien soy.

Y leyendo mis poemas
me doy cuanta de que soy
dándome un reflejo mas fiel que cualquier espejo
Porque mi rostro esta cubierto de mentiras.

Mi sonrisa es una farsa
mi felicidad es amarga
Pero, ¿Qué debo hacer?
Ya es tarde para cambiar


23 agosto, 2012

Poema nº que se yo

Y la vida se me escapa
viendo como el tiempo pasa
y yo sigo siendo la misma
y sigo aqui esperando.

Sigo corriendo en círculos
tratando de alcanzarme a mi misma
sabiendo que es una empresa imposible
pero no quiero desistir
porque eso le da sentido a mi vida

Busco respuestas
analizo soluciones
me hago mas preguntas
pero ¿para qué?

Me duele saberme inútil
duele tanto como una espina bajo la piel
sonrío, hipócrita
lloro, sincera

Tratando de escapar de este momento
me encierro dentro de mi misma
no dejo entrar sentimientos ni ilusiones
no quiero perder lo poco que me queda
quiero llorar sola hasta que se me sequen los ojos