09 octubre, 2014

Dead inside

¿Ves a esa chica de ahí? la que sonríe, baila y hace tonterías ¿La ves? Muerta. Ella esta muerta y nada la hará volver. No hay brillo en sus ojos, ni alegría en su reír. ¿No ves sus lágrimas? ¿No ves su sufrimiento?. Se ríe para que nadie vea sus lágrimas. ¿No ves como pide a gritos que la ayuden? ¿No ves lo cerca que siente el final? Mirala y verás las noches en vela llorando, esperando, creyendo que todo va a mejorar. Sabiendo que no lo hará. Mirala y verás lo que escribe y esconde, para que nadie lea su tristeza. Mirala y verás las ganas que tiene de acabar con todo de una vez. Mirala y verás que no tiene el valor para hacerlo. Verás lo inútil que se siente. Verás los planes y las cartas suicidas que archivó en una caja. Verás la sangre y las lágrimas. Verás el vacío que hay dentro de ella. Verás que solo es una marioneta.

30 septiembre, 2014

Tristemente patético

Y al final, todo es igual. Todo es efímero. Todo es tristemente patético. Pero ¿de qué otra forma podría ser todo? Si yo misma soy igual, efímera y tristemente patética. Si al final las mentiras son ciertas y la verdad es imposible; si la vida es solo un hecho y la muerte, solo un estado. Ni un más allá ni un menos acá. Solo una realidad fantástica, fanática, fatídica, que crece en las mentes de los débiles, y de los fuertes, y de todo el mundo. Una realidad llena de hipocresía y humor negro. Porque se esta riendo de nuestras heridas

28 septiembre, 2014

Gone gone gone

Ella se planchó el pelo, se maquilló y se puso su ropa más bonita. Ese era un día terriblemente importante y debía verse perfecta. Se roció el perfume importado que le había sacado a su mamá. Limpió sus anteojos y se los puso. Tarareó la melodía que sonaba en su computadora, la había puesto en repeat para que solo eso sonara en el aire. Se pintó las uñas y las decoró con pequeños stickers. Cuando todo estubo listo se sentó a leer mientras esperaba que se hiciera la hora. Cuando sonó la alarma dobló la esquina de la hoja y dejó el libro en la mesita. Se miró una vez más al espejo y se vio hermosa. El pelo brillante y lacio, la ropa sin una arruga, la piel suave, los ojos vacíos. Todo estaba como debía estar para colgarse del ventilador.Y haberse ido de una buena vez.

28 agosto, 2014

Unocho

Mañana cumplo unocho años. Y no sé cómo he de sentirme. Es que simplemente el numero unocho es tan raro. Es un numero par, si, pero esta tan lejos del doscero como del unocinco. Los unochos años son, sinceramente, bastante corrientes ¿Debería sentirme diferente? ¿Más vieja?, ¿más sabia?, ¿más madura?, ¿Más? No se, pero se que mañana, a partir de las unodos horas, voy a ser una persona oficialmente mayor de edad. Si eso es bueno o es malo es un misterio. Es un poco ambiguo el numero unocho. Es muchas cosas y aún así no llega a ser un cuarto de vida.

23 agosto, 2014

Torpe (tres veces torpe)


La chica esa era torpe (si señor). Pero no era esa torpeza que hace ver a las chicas lindas, adorables, tímidas, medio inútiles, pero aun así muy tiernas. Qué se yo (la chica sabía aún menos). No de esa que se ve en las novelas (Y en la tele, y en las películas, y en las revistas, y en la farándula, y en…). Esa tenía la torpeza que la hacía ver tonta, ridícula, cómica, completamente vergonzosa,  y esa odiaba ser así. Pero además de torpe era conformista (demasiado conformista). Así que quiso cortarse la mano derecha y el pie izquierdo, pera tener una excusa (por ser torpe, no conformista). Pero de lo torpe que era, se cortó un dedo izquierdo y una uña derecha. El dedo era el anular, y la uña del meñique del pie (uy, qué terrible). Esa se desasosegó, no era lo que quería, no le daba una excusa suficiente, pero no lo iba a cambiar. Ni lo iba a intentar de nuevo (porque le había dolido mucho). Así que se quedó con un dedo menos y nunca pudo casarse (porque no tenía un dedo para la alianza). Nunca tuvo hijos y solamente crió camada tras camada de gatos. Murió. (Muy torpemente, hay que decirlo)

20 agosto, 2014

Luz y oscuridad


Cuando llegué, solo había luz. Una luz cegadora, que no me permitía ver, solo reír. Con el tiempo la luz comenzó a opacarse, pero no a claudicar. Tomó otros matices, bajando hasta un gris tenue, o escalando aun blanco irreal. Pero crecí, y empecé a notar las manchas negras de la vida. Por un tiempo solo dejé que las manchas pasaran a mis lados, pero no sobre mí. Tristemente, el mundo se fue haciendo cada vez más oscuro. Las blancas y tintineantes carcajadas del pasado fueron apartadas por unas grises sonrisas ambiguas. La oscuridad ya no solo me rodeaba, me empujaba, me golpeaba, me hería, buscando un lugar por donde entrar. Por un tiempo abracé la oscuridad, dejando que me amparara, dejando que fuera parte de mí. Muchas veces me dijeron que la dejara ir, que la despegara de mi piel. Pero no podía, no quería hacerlo. Ser oscura me daba una excusa y una protección que no encontraba en nada más. No creo que entiendas. La oscuridad me llenó por un período corto de tiempo, pero que se sintió como una eternidad. Adoptar la oscuridad traía sus desventajas. Alargaba los días y las noches, creando un espiral sin fin. Pero tarde o temprano, algo tenía que cambiar. Llegó alguien diferente a los demás. Era oscuro como yo, pero también era luminoso. Aunque él no lo notase. Era perfecto. No quiso convencerme de que la oscuridad era mala, no quiso que me desprendiera de ella. Simplemente me mostro mi propia luz, me hizo creer en mi propia luz, me convenció de que la luz que tenía era hermosa a su manera y que no tenía que erradicar a la oscuridad. Tenía que mantenerla a raya. Y heme aquí, aún con algo oscuro en mí, a gusto con la oscuridad que tengo y con lo que ella hace de mí. Porque no hay nadie que sea absolutamente luz, ni nadie que sea absolutamente oscuridad.

15 agosto, 2014

El cazador

El cazador siguió con cuidado las huellas, los indicios, los olores, las señales. Se escabulló entre unos arbustos y se escondió detrás de un roble robusto y añejo. Asomó media cara y vio su objetivo. Sacó dos flechas del carcaj y acomodó la primera en el arco. La segunda la dejó en su boca, para poder agarrarla rápidamente. Tensó la cuerda y apuntó apoyado en la horqueta del árbol. Inspiró profundamente y soltó la flecha. Rápidamente cargó la segunda y la lanzó sin tantos aspavientos. Ambas dieron en el blanco. Se acercó cauteloso al bulto inmóvil en el suelo. Lo tocó con la punta de la bota y, al ver que no reaccionaba, recuperó las flechas y comenzó a atar . Realizó varios nudos fuertes para asegurar la carga, se la montó en los hombros y emprendió el camino de vuelta. Fue cuidadoso de no golpear nada, ni por accidente. El paquete debía quedar intacto, exceptuando los dos limpios agujeros de las flechas. Caminó toda la noche, acompañado por los sonidos de la naturaleza. Al amanecer llegó al destino con la frente perlada de sudor, pero animado. Alivió sus hombros del peso dejándolo en el pavimento, recogió el dinero y se fue sintiéndose extrañamente miserable.

11 agosto, 2014

Im et Eam

Ella era invisible.
Era callada y solía perderse en sus pensamientos.
Tenía la tristeza grabada en los ojos.
Pero nadie la veía.
Quizás porque nadie la miraba a los ojos.
Ella estaba sola.
La gente pasaba a su lado, a través de ella.
Ella solo deseaba ser como El.

El era vistoso.
Hablaba y reía sin detenerse a pensar.
Pero tenía la tristeza grabada en los ojos.
Y nadie la veía.
Aunque todos le miraran a los ojos.
El estaba solo.
La gente lo rodeaba, lo arrinconaba.
El solo deseaba ser como Ella.

Ella solo deseaba ser vistosa.
El solo deseaba ser invisible.




05 julio, 2014

La boluda que no sabía amar

La que no sabía amar era normal
en apariencia
pero por dentro era un lecho de cardos
que tenían flores feas y sin perfume.
Flores rodeadas de espinas.
Si al menos fuesen rosas
que detrás de tanto peligro hay un bello final.
No, la flor de cardo es fea;
con su color deslucido
y su perfume a yuyo viejo.
Asi era el interior de la boluda.

Trató de amar varias veces,
una dos tres cuatro.
Falló estrepitosamente en tres
pero en la última, no.
Algo le decía que no,
esa vez era la verdadera,
era la buena,
la del "felices por siempre",
la de la más soberana e
inverosimil ilusión.
Era otro tipo de persona.

Con esa persona
simplemente
soñósaltóvolóseestrelló
murió
y se dió cunta que nunca,
pero nunca nunca,
había aprendido a amar como se debe
pero
¿Acaso alguien lo sabe?
No hay manual ni instructivo
ni siquiera esos que estan solamente en alemán.


Quizás,
ella simplmente no esta predestinada,
nunca iba a amar debidamente.
Aunque se supiera amada
y bienamada.
Aunque todos la amaran
y le dieran amor.
No, ella no sabría nunca como amar.
Porque era una boluda.
Asi de liso y llano.
La boluda que no sabía amar.

26 mayo, 2014

Te encuentro

Hoy voy a hablar de ti,
mi amor.
De como te veo y te encuentro
en cada cosa, en cada sueño.

Te veo en las sombras inquietas
que se esconden tras rayos ambarinos
Te encuentro en mis sueños despiertos
en mis horas, y caminos

Te oigo en las gotas de lluvia,
que golpean en mi vidrio
Llamando mi nombre entre ellas,
repitiéndolo despacito.

Te encuentro en el millar de estrellas,
que me observan desde el cielo.

Te busco en los pájaros libres
que buscan su camino sin miedo

Te encuentro en mi destino,
siempre todo revuelto.
Te busco en mis libros,
entre esos personajes de ensueño.

En todo te encuentro y te veo,
te oigo en cualquier momento.
Desde el murmullo de las hojas de otoño
hasta el suave susurro del viento

¿Será que estas siempre en mi mente?
¿Será que solo en ti pienso?
Sea por lo que sea
en todo te veo y te encuentro.

28 abril, 2014

Nudo gordiano

Hoy es otro día, otro sol, otro viento. Pero es el mismo día (mismo sol, mismo viento). Entonces, ¿Por qué todo sigue igual? Las horas pasan pero la arena del reloj no cae. Es estática. Es estética, es ecléctica, casi esquelética. Hoy simplemente tengo ganas de llorar, y reir, solamente leyendo sin leer cualquier zarta de estupideces. Porque no me importa donde, solamente quiero perderme. Así, a lo lejos, que solo sea un puntito en el horizonte. Fácilmente confindible con un pájaro (o una mosca). Y tal vez si quisiera, o no quisiera, su hubiera o no hubiese, si tal vez quizás, esto no estaría pasando. Pero ¿qué más puedo hacerle? solamente sentarme a esperar, seguir rogando, y leer. Quizás, tal vez, por ahi, seguir escribiendo. Seguir poniendo en palabras este nudo gordiano que se enreda en mi cabeza. Seguir sufriendo, mientras sonrío para que nadie vea mis lágrimas.
No ha pasado ni un día, ni un mes, ni un lustro. Y ya me siento abofeteada, terriblemente. Y es que la horas se derritren en vez de avanzar. No hay nada que pueda ver adelante, ni atras, ni a los lados (porque estoy en una caja). Y es que nadie se interesa en desatarme, en desenredarme. Ni en cortarme con una espada para que todo termine. Solamente me miran, se rien, me tientan, pero no me tocan, porque no les intereso. Y al final, no se si alguien se animará a cortarme, a hacerse poseedor de mi mente, de mis letras. Pensé que ya lo habían hecho, pero sigo tan enredada como siempre. Sigo esperando a mi Alejandro, mi liberador. Que dé rienda suelta a mi imaginación, a mis deseos, a mis errores y tristezas. Solo esperando nada, solo dando nada (Recibiendo todo, ofreciendo todo). Que solo camine a mi lado y  me siga, mientras que yo le sigo. No creo esperar mucho pero el tiempo es eterno. Porque la arena no cae, y me desespero sacudiendo el reloj queriendo que caiga más rápido. Pero no cae. Nada ni nadie.
No se, solamente espero que alguien encuentre el centro de todo esto que escribí. Que venga y me diga "Te entiendo querida" y se siente a mi lado. Solamente para saber que hay debajo, para intentar llegar un poco al fondo del nudo, aunque no lo desate (ni lo corte). Solo espero, mientras río y lloro y leo (Y escribo un poco); solo miro a lejos, ese puntito en el horizonte que desearía ser yo.

24 abril, 2014

Pienso en ti



Pienso en ti,
Amor mío.
Y me siento tan sola.
(Sola, sola, sola)
La lluvia me acompaña,
Pero no es suficiente.
La música me acompaña,
Y eso no es poco.
(No lo es, no lo es)
Pero sin ti
Creo que me desintegro.
Mi corazón se fracciona,
En mil y un fractales.
Pero no me importa
(No, no, no)
Porque sé que vendrás
Y juntaras los pedazos.
Sé que me rearmaras
Una y otra vez.
(Y otra, y otra, y otra)
Porque te amo
Porque me amas
Porque sé que siempre
(Siempre, siempre, siempre)
Estarás aquí conmigo
Aunque no te vea
Aunque no te sienta
Aunque no estés, estarás.
Porque me amas,
O al menos eso creo.
O al menos eso me demuestras
O al menos eso elijo creer
(O al menos, al menos, al menos)
Y si te hartas de mí
Siempre estaré
Aunque no esté.
Porque pienso en ti,
Amor mío
Y me siento tan sola
(sola, sola, sola)

25 marzo, 2014

Estrellita, ¿donde estas?

Ya no quiero esto, ya no más. Pero es lo que elegí, y es lo que quiero. No sé, ¿es que seré una masoquista? Me lastimo y lastimo a todos. Es como si estuviera envuelta en vidrios. Me duele. La gente normal aprende de sus errores. Yo no, a mí me ponen la misma pierda millones de veces y cada vez caigo y me pelo las rodillas. Y lloro hasta dormirme, llenando mi cara de barro. Me entretengo mirando las estrellas, que son tan irreales a veces, tan efímeras. Siempre las miro esperando que él también las mire, y así saber que, al menos, miramos las mismas estrellas.

Me gustaría ser una estrella. Así estaría alejada de todo y todos, pero aun así sería parte de algo. Una galaxia, una constelación, una nebulosa. Algo. Si fuera una estrella no lastimaría a nadie. Y nadie me odiaría. Si fuera una estrella no tendría que lidiar con el odio, o con la cobardía. Esas cosas que me dan miedo y me hacen fallar. Si fuera una estrella nadie podría acercárseme, y nadie lo haría, porque nadie quiere acercarse a una estrella. Quisiera que esta noche llovieran las estrellas, así si yo me fuese, nadie lo notaría.

Quisiera poder volverme tan efímera como una estrella, y poder pasar desapercibida entre la multitud. Pero que de vez en cuando alguien me mire, y suspire pensando que alguien más mira la misma estrella. Y después seguir en el anonimato. En el camino gallardo de la estrella sin nombre, y sin camino. Porque las estrellas no necesitan un camino, ni un lugar a donde ir, ni uno donde quedarse. Ser una estrella sería mucho más fácil. Quizás la vida no es fácil para los humanos porque somos estrellas maldecidas. Estrellas que hicieron algo y pagan sus errores en la Tierra. Pero, los errores en la Tierra, ¿dónde se pagan? Porque si hay algo que hago muy bien es equivocarme, y arrepentirme, y llorar hasta quedarme dormida. Hasta bañar mi almohada con lágrimas.

18 febrero, 2014

Soy humana

Solamente quiero que entiendas que soy humana, y me equivoco. Quiero que me veas como soy.
     No soy una deidad
                                                        No soy un angel
                                            No soy perfecta
                                                                                                                                    ni mucho menos
Solamente soy yo.Asi como soy, torpe, descuidada, un poco narcicista a veces, a veces muy autodestructiva. Soy simple, simplemente alegre o simplemente confiada. Tambien soy compleja. Como cuando estoy histérica, que no pienso, y punto. No soy de esas personas calculadoras, meticulosas, que piensan antes de actuar (y hablar). Soy acelerada, exacerbada, atolondrada, despistada... Pero hago lo que puedo y no creas que no me duele que por ser asi, lastimo a la gente que quiero. Y que me quiere. Pero tengo un gran corazón, y mis "lo siento" son sinceros. Pido perdón a menudo pero siempre me arrepiento. Vivo la vida arrepentida por ser bruta, sin cerebro. Pero no todo es malo, tambien tengo cosas buenas. Porque somos un equilibrio. Y no hay bien sin mal, ni mal sin bien. Solamente soy humana. Ámame asi, odiame asi, pero no me pidas que cambie. Acepto el castigo de las consecuencias, pero solamente te pido una cosa...
                 No te alejes
                                                                                    No me dejes sola
                                        quedate aqui
                                                                                                                                             conmigo

25 enero, 2014

Ven conmigo



Ven conmigo
Ven aquí cerca
Ven bien lejos
Ven conmigo,
Amor mío

Ven hasta el mar
Tomado de mi mano
Ven hasta las olas
Hasta la arena
Ven conmigo

Ven hasta el bosque
Ven a los árboles
Y al césped
Bésame bajo las ramas
Ven conmigo

Ven hasta la plaza
Ven a la calesita
Hasta las hamacas
Abrásame en una banca
Ven conmigo

Ven conmigo
Hasta el fin del mundo
No está cerca
Pero no está lejos
Ven conmigo

Ven y bésame
Ven y abrásame
Ven y toma mi mano
Ven y dime que me amas
Yo te diré que te amo

Ven conmigo