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06 abril, 2018

T Ó P I C O S


A veces, amor mío,
     memento mori.
Muerte, llanto, lejanía.
Sabiendo que a tus ojos
     no soy más luz
     que las luminarias.

A veces, raramente,
     omnia mors aequat.
Y mi deseo
     e g o í s t a
de que algo nos una
de nuevo.

A veces, si no,
     tempus fugit.
Que se me fuye
     fluyéndome
     entre los dedos.
Sin poder quedármelo.

A veces, mi corazón,
     religió amoris.
Que elevo en una plegaria,
por si llega a oírla.
     Por si quizás me bendice
     con un reflejo de sus ojos.

A veces, los buenos días,
     vita flumen.
Sintiendo que se disuelve,
     se lava, se desvanece.
Dejando en mí
     una tibia autocomplacencia.

A veces, mi vida,
     locus amoenus.
Aire en el fondo de los pulmones.
     Susurro de lavándulas.
Sabiendo que ningún dolor
     dura más que un suspiro.

21 febrero, 2018


Quise ser
                   para vos
       una vasija.
Y llenarme.
 Y vaciarme.
  Y llenarme.
Apropiarme de todo
                lo que dejaras en mí.
Silencios y sonidos y secretos.
Miedos y música y mentiras.
Y todo, todo
                lo que quisieras darme.
Y lo recibí todo
y lo absorbí todo
y lo escuché y lo vi
                lo busqué, lo sentí todo
y lo amé todo.
                           Haciéndolo mío.
Quise llenarte igual,
                Vaciarme en vos.
Quise devolverte
                las miles de millones de
                     m a r a v i l l a s.
Y te encontré cerrado.
Encerrado
                en tu propia vasija.
Tan lleno de vos
                (so full of yourself)
                   que no cabía
                                          ni mi amor.

01 noviembre, 2017

Instrucciones encontradas en el dorso de una hoja


Para romper un corazón
                se necesitan:
Un bol,
un corazón,
y, opcional,
                un paño caliente.
Tomar el corazón
                con ambas manos.
Chocarlo, golpearlo,
                cascarlo (y toda su sinonimia)
contra el borde del bol,
 hasta rajarlo.
Derramar en el recipiente
                sentimientos, expectativas,
                el amor, os sueños, la vida.
Sacar los recuerdos revueltos
y arrancar de un tirón
                el cariño sobrante.
Desechar todo el contenido.
Como paso adicional
colocar el paño caliente
sobre si pecho de hielo
                para aliviar la insensibilidad.